Controlar
Controlar-se
Siempre ha sido un buen compañero de trabajo y estupendo para su familia, pero hace unos meses que tiene unas broncas tremendas con su mujer.
Ha tenido la suerte de encontrar un trabajo envidiable y como quiere conservarlo da lo mejor de sí. El horario es exigente, pero vale la pena, porque aprende un montón y cómo va a rehusar quedarse una horita más, encima de que le están dando esta oportunidad.
Él tiene genio, y a veces se da cuenta de que le cae más trabajo que a otros, pero ha decidido considerarlo un reconocimiento y no sacar la mala leche, porque sospecha que le perjudicaría.
En el ámbito familiar también va sobrecargado, porque desde que su madre enviudó siente que no puede negarle nada.
A veces querría pasar el fin de semana tranquilo con su mujer y su hijo, pero no pueden dejarla sola. Cuando mamá llama para ver si les parece que les lleve la comida el domingo “que estaréis cansados de cocinaros toda la semana” pues no sabe decirle que no. Ella se anima tanto siendo útil…
Así que todo el mundo contento y él, orgulloso de estar haciendo lo que debe. Sin embargo, el otro día le gritó a Begoña sin mucho motivo, la verdad.
Ella sólo le dijo que si podían ir pensando en el cole del niño, que habría que pedir plaza ya para el siguiente curso ¡y no veas lo mal que le sentó!
No se reconoce en todo lo que dijo: “¿es que me tengo que ocupar yo de todo?” “A ver si no sabes tú hacer nada sola”… Begoña se fue de la habitación más triste que enfadada y él se dio cuenta de que había estado fuera de lugar.
En realidad, le había pasado algo parecido con su hermano el otro día.
Total, que como es un hombre maduro sabe que no puede arreglar las cosas a gritos, así que ha decidido apuntarse a unas clases de yoga y aprender a relajarse, para no levantar la voz y asumir las cosas con calma.
Pero curiosamente no ha mejorado. No puede evitarlo y algunas veces, casi siempre con aquéllos que más quiere y a veces con perfectos desconocidos, le sale una rabia tremenda y estalla apenas sin motivo.
No sabe ya qué hacer ¿estará la solución en intentar relajarse más para controlar su ira?
(Ilustración Laia Carrera)

20/03/2014 @ 23:01
No, no es esa la solución. El camino haxia una solución pasa por descubrir qué le irrita, qué es lo que le amarga la vida y le deja un carácter agrio.
22/03/2014 @ 00:16
¡Gracias por el apunte Casandra!
Podemos sospechar qué es lo que le irrita. Supongamos que él también lo descubre ¿cómo se descubre eso? ¿y qué se hace luego?
22/03/2014 @ 08:49
Yo creo que sus valores están alterados. No sabe que la satisfacción mayor está en la armonía. No sabe ponerse en lugar del otro y quizá ve un ataque personal en cualquier comentario inocente
25/03/2014 @ 00:17
¡Gracias Celia! Yo también veo esa falta de armonía ¿cómo podría él conseguirla? ¿por qué hacer yoga no parace ser suficiente?
26/03/2014 @ 10:54
Es muy importante en la vida los compromisos que tomamos, decir Si o decir No tiene un precio,(un tiempo q quitamos a algo para dedicarlo a otra cosa). sabiendo que no somos super- hombres , super -maridos, super -padres super- empleados, etc y que tenemos que conciliar ámbitos de la vida y dejar también espacio para uno mismo… vaciar la mochila de obligaciones que nos limitan y nos crean tensiones. limitar nuestros compromisos saber decir No a mas sobrecarga y equilibar familia trabajo tiempo libre.
26/03/2014 @ 10:58
Pues sí, Pedro, gracias, por ahí va la cosa ¿no? Al fin y al cabo ¿de qué está llena esa mochila?
26/03/2014 @ 20:32
De responsabilidad de compromiso de obligación con la empresa con la familia con su relación de pareja y desea cumplir con sus obligaciones sociales, que a mas , las ve como una carga y no parece disfrutar de cada una de ellas. El ser humano por su condición debe relacionarse con otros y cada individuo adquiere obligaciones que debe cumplir con los demas, (obligaciones sociales). Limitarlas y saber disfrutar de lo que hace…disfrutar, disfrutar…saborear cada compromiso y ser feliz haciendo lo que le hace disfrutar y estar al 100% y todo se arregla ,) buscar la felicidad empieza por escucharse sentir y respirar…. y limitar los compromisos si producen carga!!! decir NO !!!